miércoles, 15 de diciembre de 2010

Felicidad.

Veis, las cosas cambian mucho de un momento a otro, la prueba es que no sé qué me pasa ahora pero estoy tremendamente motivada. Tengo ganas de gritar, de bailar, de no parar quieta en el mismo sitio ni 30 segundos; tengo ganas de sonreír, que eso es lo más importante. 

Entendéis que tener los libros abiertos delante y trabajo que hacer pudiera ser un motivo para desmotivarme pero he decidido estar feliz, así que pasemos de los libros un rato que nadie se va a morir. 

No os ha pasado nunca eso de no saber a qué vienen las cosas? Sí, eso de tener un cambio de humor repentino. A mí me pasa a menudo, y no he llegado aún al motivo de estas bofetadas de sentimientos. Porque esta claro que, igual que ahora me ha pasado en plan felicidad a tope, también a veces me pasa al revés y el bajón llama a mi puerta. 

Mejor no pensar en eso; mejor centrarse en soñar, en vivir en disfrutar de cada momento, en sonreír, en reír sin motivo. Eso es lo bueno de verdad.  Además, siempre hay personas en el mundo que te ayudan a conseguirlo; piensa y verás como enseguida se te escapa una sonrisa cuando un nombre o una cara aparece en tu mente. Te pillé! Pues yo también tengo personas de esas a mi alrededor, gente que me hace no pensar en nada que no sea pasarlo bien. Porque, al fin y al cabo, qué hay mejor que hacer el tonto sin pensar en lo que piensen los demás? 

Nada, os lo digo yo. 

Por eso, en este momento de lucidez instantánea os voy a dar un consejo. Vivir sin miedo a nada, buscar siempre un motivo para sonreír y no lo dudéis, lo encontrareis sin demasiado esfuerzo. Sólo mirar a vuestro al rededor y veréis como cualquier tontería lo consigue o sino os traerá un recuerdo de algún momento de motivación y también llegareis al mismo resultado. 





Y ahora os dejo este enlace aquí, para que saltéis y os mováis un poco que siempre es bueno; escuchar la canción y ver el vídeo que está chulo también.


martes, 14 de diciembre de 2010

...

Parece que el tiempo no pasa, estoy aquí sentada y todo sigue igual desde hace dos horas. Como es posible que aunque el mundo siga girando nada cambie?

Menuda monotonia no?

Estoy desanimada, aburrida, sin ganas de hacer nada; en definitiva, desmotivada. Miro el reloj cada minuto pensando que debe de haber pasado una eternidad, o esa es la impresión que tengo porque al mirar la hora nada ha cambiado, todavía siguen los mismos números en la pantalla.

Necesito aire, necesito inspiración. Aunque lo que más necesito es escapar de estas cuatro paredes que me mantienen encerrada.



Ya lo sabes.


No hay ni un día en que no quiera ser,
Ni un segundo en el que no aprender,
Ni un minuto más de ayer, no toca perder.

Godella.

Esto empieza en el aula número 32 de EPLA.

A día de hoy, después de un intenso puente, volvemos a la rutina.
Entras por la misma puerta de siempre, el mismo segurata , con su inocente sonrisa todas las mañanas , las mismas caras esperandote en las escaleras, las mismas conversaciones despues del fin de semana para ponernos al día; siempre lo mismo.

Te sientas y empiezas a pensar, empiezas a escuchar a la profesora y te metes en tu mundo alejada de cualquier ruido, centrándote solo en lo que te importa. Empiezas a darle vueltas como si todo lo que has hecho hasta ahora , fuera solo el guión y tocara empezar a grabar tu verdadera historia.

Empieza una nueva aventura, una nueva etapa, nuevos retos .
¿Vienes conmigo?